En vísperas del Día Internacional contra la Homofobia, la Lesbofobia, la Bifobia, la Transfobia y la Intersexofobia (IDAHOT+), que se celebra el 17 de mayo, el secretario general del Consejo de Europa, Alain Berset, ha formulado la siguiente declaración:
En toda Europa, las personas LGTBI sufren violencia, discriminación y odio.
La desinformación y los movimientos antiderechos empeoran la situación. Y cuando las personas son silenciadas, excluidas o expuestas a situaciones de inseguridad, la democracia se debilita. Cuando el espacio cívico se reduce, se erosiona el pluralismo, se debilita la participación y se socava el principio rector de que los derechos humanos se aplican a todos. Nuestro modelo democrático está en juego.
Es urgente actuar con decisión.
El Consejo de Europa seguirá manteniéndose firme en sus normas y apoyando a los Estados miembros para que conviertan los compromisos en realidad, en particular mediante el desarrollo de un marco estructurado y orientado al futuro para la acción colectiva: su primera Estrategia para la Igualdad de Derechos de las Personas LGTBI (2027-2032). Gracias a la combinación de su labor normativa, de vigilancia y de cooperación, el Consejo de Europa se encuentra en una posición única para apoyar un cambio eficaz y duradero en todo el continente.
Los progresos realizados en los Estados miembros, como la adopción de la Recomendación CM/Rec(2025)7 sobre la igualdad de derechos de las personas intersexuales, demuestran que el cambio es posible y que ya está en marcha.
Es necesario mantener este impulso. La prioridad es clara: defender y aplicar las normas del Consejo de Europa en materia de derechos humanos, de forma coherente y sin concesiones. No puede haber discriminación por motivos de orientación sexual, identidad de género, expresión de género ni características sexuales. Para garantizarlo es preciso actuar de forma coherente, coordinada y sostenida con el fin de subsanar las lagunas existentes, contrarrestar los riesgos emergentes y reforzar la capacidad de las instituciones para proteger los derechos en la práctica. Las políticas de igualdad deben seguir ocupando un lugar central en nuestra infraestructura democrática.
Es hora de renovar nuestro compromiso de luchar contra la discriminación y el odio y de garantizar que las personas LGTBI de toda Europa puedan disfrutar de sus derechos plenamente y en igualdad de condiciones.

