La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) ha condenado la adopción por parte de la Knéset (el parlamento israelí) de una ley que amplía la pena de muerte en Israel de una manera “con claros efectos discriminatorios contra los palestinos” y ha urgido a Israel a revocarla o invalidarla y abstenerse de aplicarla.
Con la aprobación del informe de Gala Veldhoen (Países Bajos, SOC), la Asamblea Parlamentaria se pronuncia sobre la ley, actualmente recurrida ante el Tribunal Supremo de Israel, y que representa “un claro paso atrás en la postura que Israel ha guardado durante mucho tiempo sobre el uso de la pena de muerte” y que es “incompatible con los valores del Consejo de Europa”.
La compatibilidad de los actos de Israel con los requisitos derivados del estatus de la Knéset como observador ante la Asamblea Parlamentaria debe ser, por tanto, “objeto de un examen atento”, especifica el informe. Otro informe sobre la suspensión del estatus de observador está siendo actualmente considerado por el Comité de Asuntos Políticos de la Asamblea.
Una persona falsamente acusada que estuvo en el corredor de la muerte ha dado su testimonio
En el marco del debate ha intervenido Antoinette Chahine, que pasó cinco años en el corredor de la muerte en Líbano tras haber sufrido torturas para firmar una falsa confesión: “pagué con mi sangre, pagué con mi cuerpo” ha declarado a los parlamentarios, explicando cómo la experiencia de la tortura la inspiró a trabajar contra la pena de muerte tras ser exonerada y liberada.
Barbara Lochbihler, comisaria de la Comisión Internacional contra la pena de muerte, ha expuesto la paradoja de que a pesar de que un gran número de países están aboliendo la pena de muerte, el número de ejecuciones va en aumento: “estamos viendo a la vez los mayores progresos y la mayor cantidad de ejecuciones en una generación”.
En su resolución, se ha reafirmado la posición del Consejo de Europa contra la pena capital en todas las circunstancias y en todo el mundo, reiterando que cualquier reintroducción de la pena de muerte por parte de un Estado miembro del Consejo de Europa sería incompatible con su membresía en la organización.
También ha animado a los parlamentos de Jordania y de Palestina, que tienen el estatus de “socios para la democracia” ante la Asamblea Parlamentaria, a trabajar para abolir la pena de muerte en la ley, teniendo en cuenta que en ambos países no se han realizado ejecuciones en varios años, y ha celebrado los “avances positivos” recientemente realizados por parte de Marruecos, cuyo parlamento también goza de este estatus ante la Asamblea Parlamentaria. (Leer más...)

