Miguel Ángel Moratinos, secretario general adjunto y alto representante para la Alianza de las Civilizaciones de las Naciones Unidas, y una iniciativa que permite a los refugiados competir en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos han recibido hoy el Premio Norte-Sur del Consejo de Europa en una ceremonia celebrada en el Parlamento portugués, en Lisboa.
En su discurso durante la ceremonia, el secretario general del Consejo de Europa, Alain Berset, ha afirmado que “el Consejo de Europa es, ante todo, un proyecto de paz. Una paz basada en la justicia y la cooperación internacional, fundamentales para la preservación de la sociedad humana y la civilización. De eso se trata el Centro Norte-Sur. Y por eso este premio es importante. Los premiados a los que honramos hoy defienden el diálogo, la dignidad humana y la esperanza”.
Miguel Ángel Moratinos ha sido reconocido por su carrera en la diplomacia y las relaciones internacionales, dedicada a promover la paz, especialmente en Oriente Medio, donde fue representante especial de la Unión Europea durante siete años, y el diálogo intercultural entre diferentes regiones. También ha desempeñado, entre otros cargos, el de ministro de Asuntos Exteriores de España.
La iniciativa que permite a los refugiados competir en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, liderada por la Fundación Olímpica para los Refugiados, el Comité Olímpico Internacional y el Comité Paralímpico Internacional, ha sido premiada por su compromiso de hacer posible la participación de atletas refugiados en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos. Al competir en la escena internacional, estos atletas, que han sido desplazados por los conflictos, las persecuciones o las crisis, inspiran esperanza y ejemplifican el poder del deporte para unir a las personas en un espíritu de juego limpio, tolerancia y cooperación.
La iniciativa ha estado representada en la ceremonia por Nawal El Moutawakel, vicepresidenta del Comité Olímpico Internacional, Leila Marques, vicepresidenta del Comité Paralímpico Internacional, y las atletas Cindy Ngamba y Zakia Khudadadi, que hicieron historia al convertirse en las primeras integrantes de los equipos olímpicos y paralímpicos de refugiados en ganar una medalla.
El encargado de entregar el premio a los galardonados ha sido Marcelo Rebelo de Sousa, presidente de la República Portuguesa, en una ceremonia presidida por José Pedro Aguiar-Branco, presidente de la Assembleia da República, y que ha contado con la participación del secretario general, Alain Berset, que se encuentra de visita oficial en Portugal.
El Premio Norte-Sur se concede anualmente desde 1995 a dos candidatos (activistas, personalidades u organizaciones) que se hayan destacado por su excepcional compromiso con la promoción de la solidaridad Norte-Sur. Los candidatos deben haberse distinguido en la protección de los derechos humanos, la defensa de la democracia pluralista y la sensibilización pública sobre cuestiones de interdependencia y solidaridad mundial.
North-South Prize of the Council of Europe

