El Tribunal Europeo de Derechos Humanos celebrará una audiencia pública el martes 22 de septiembre de un caso relativo a diez menores ucranianos que vivían en instituciones de acogida cuando Rusia ocupó Crimea en 2014.
Este caso fue presentado por la Unión de Derechos Humanos Ucraniana de Helsinki (UHHRU, por sus siglas en inglés), que sostiene que se impuso a los menores la nacionalidad rusa y que fueron puestos en adopción, y que podrían haber sido adoptados desde entonces. La UHHRU defiende que esto equivale efectivamente a la desaparición forzosa de los menores.
El destino de cada niño y niña importa, según la enviada especial
Con anterioridad a la vista, Thórdís Kolbrún Reykfjord Gylfadóttir, enviada especial del secretario general del Consejo de Europa sobre la situación de los niños y niñas de Ucrania, ha declarado:
“La vista que celebrará el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en este caso es un recordatorio de que debemos mantener a los niños y las niñas de Ucrania en el centro de la agenda política. Tras cada caso hay un niño o una niña cuyo destino importa, cuya identidad debe protegerse y cuyo paradero debe ser conocido. No debemos cesar de hacer preguntas y exigir respuestas”.
Alegaciones de violaciones de los derechos humanos por parte de Rusia
Los demandantes sostienen que Rusia mantuvo a los menores en instituciones tras tomar el control efectivo de Crimea, ocultó información sobre su paradero y los incluyó en los sistemas de adopción o acogimiento familiar rusos, vulnerando su derecho a la libertad y la seguridad reconocido en el Convenio Europeo de Derechos Humanos.
La UHHRU también defiende que el cambio arbitrario de la ciudadanía de los menores y su inclusión en páginas web de adopción no respetó ni protegió su identidad social como nacionales ucranianos, violando su derecho a la vida privada y familiar reconocido en el Convenio de Derechos Humanos.
El Tribunal decidirá sobre la admisibilidad y el fondo del caso en una fecha posterior.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos es el único tribunal internacional que actualmente examina las alegaciones sobre graves abusos de los derechos humanos cometidos por Rusia en Ucrania desde 2014.

