Los parlamentarios, responsables políticos, expertos, profesionales de la IA, académicos y representantes de ONG reunidos en Westminster, Londres, han reclamado que se refuerce el papel de los parlamentos en la configuración del desarrollo, la aplicación y la regulación de la inteligencia artificial, con el fin de garantizar el respeto de los valores democráticos y los derechos humanos.
En la inauguración de la conferencia, junto con el Muy Honorable Sir Lindsay Hoyle, presidente de la Cámara de los Comunes, el secretario general adjunto del Consejo de Europa, Bjørn Berge, afirmó que la inteligencia artificial (IA) ya ha cambiado la forma en que los ciudadanos forman sus opiniones y los representantes parlamentarios se comunican con el público. Destacó que la IA también ha amplificado los riesgos de manipulación e interferencia de información extranjera, señalando que «en algunos casos, la utilizan para atacar el corazón mismo de la democracia, socavando las elecciones libres y justas».
Haciendo hincapié en que la tecnología debe estar al servicio de las personas y no al revés, el secretario general adjunto resaltó la necesidad de una acción colectiva: «Dado que la inteligencia artificial no conoce fronteras, debemos trabajar juntos para garantizar que nuestros procesos democráticos sigan siendo resilientes ante la evolución de los ecosistemas de información, con los derechos humanos como núcleo. Los sistemas automatizados deben ayudar a los seres humanos, no sustituirlos».
Theodoros Rousopoulos, presidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, instó a los parlamentos europeos a asumir la responsabilidad democrática de supervisar la IA, insistiendo en que «la tecnología debe estar al servicio de la representación, no sustituirla». (Leer más...)

