El Comité de las Partes del Convenio del Consejo de Europa para la protección de los niños contra la explotación y el abuso sexual (el Comité de Lanzarote) ha publicado hoy un nuevo informe sobre los mecanismos de recolección de datos relativos al abuso sexual y la explotación de menores, basado principalmente en una encuesta realizada por 36 Estados de Europa y del resto del mundo. El informe supone el primer esfuerzo global por recopilar buenas prácticas e identificar las lagunas existentes en la recolección de datos.
“Con el comienzo del nuevo curso escolar, es importante prestar atención a uno de los peores crímenes, la explotación sexual y el abuso de menores”, ha declarado Maria José Castello-Branco (Portugal), presidenta del Comité de Lanzarote. “Para proteger a los menores de este delito, tenemos que entender dónde y cómo ocurre. En una guardería, una escuela o cualquier otro entorno educativo, los niños y niñas se encontrarán personas que potencialmente podrían hacerles daño. Sólo con datos fiables provenientes de diversas fuentes en diferentes sectores, como el educativo, podremos analizar los patrones y diseñar las estrategias más eficaces para combatir este delito”.
El informe ofrece una visión general de la situación en 36 Estados signatarios del Convenio de Lanzarote con respecto a quién recopila los datos, qué tipo de datos se recogen, cómo se usan, y si se evalúa la eficacia de los mecanismos de recolección de datos y de los puntos focales.
El Comité de Lanzarote concluye que aunque todos los países estudiados recopilan algunos datos, sólo unos pocos cuentan con mecanismos especializados en la recopilación de datos relativos a la explotación sexual infantil y al abuso sexual, y la mayoría de ellos recopilan datos estadísticos penales básicos a través de la policía y la fiscalía u otros ministerios. Si existe recopilación de datos relevantes por parte de otros sectores, rara vez se agregan a un único punto focal para su sistematización y análisis. Muy pocos países afirman colaborar con organizaciones de la sociedad civil en materia de recolección de datos. Muy pocos de ellos utilizan los datos recogidos para analizar el fenómeno de la explotación sexual infantil y el abuso sexual y, a su vez, utilizar esa información para desarrollar políticas y medidas en lugar de únicamente para preparar informes estadísticos.
El informe ofrece recomendaciones dirigidas a los países signatarios para subsanar las deficiencias identificadas. El Comité de Lanzarote pide, en particular, que todos los países involucren a los diferentes organismos implicados en la lucha contra la explotación sexual y el abuso infantil y que colaboren con la sociedad civil en la recolección de datos. También recomienda a los países que optimicen la introducción de datos y diversifiquen sus fuentes, incluyendo datos procedentes de líneas telefónicas de ayuda, encuestas, etc. Además, se recomienda igualmente a los países signatarios que utilicen los datos disponibles en materia de explotación sexual infantil y abuso sexual para fundamentar el desarrollo de políticas y medidas y para supervisar los avances en su implementación.
La elaboración de políticas basadas en datos empíricos también es el tema de este año del Día para la protección de los niños del abuso sexual y la explotación sexual, que se celebra anualmente el 18 de noviembre. Este día, creado por el Consejo de Europa en 2015, sirve para concienciar sobre este fenómeno con la ayuda de las autoridades nacionales, las ONG y otros actores relevantes.

