La paz duradera en Ucrania no es posible sin rendición de cuentas ni instituciones democráticas sólidas, y el Consejo de Europa trabaja sin descanso con sus Estados miembros y sobre el terreno en Ucrania para lograr ambas cosas. Además, actúa como fuerza normativa en la región de los Balcanes Occidentales, apoyando las reformas encaminadas a la integración en la UE.
Estos fueron los mensajes clave del secretario general Alain Berset en la mesa redonda «Paz sin ilusiones: Ucrania y el replanteamiento de la seguridad europea», celebrada en el marco del XXI Foro Estratégico de Bled, y durante sus reuniones con homólogos europeos al margen del evento.
Ucrania: los alto el fuego ponen fin a las guerras, pero el derecho mantiene la paz
«La paz que siga a esta guerra dependerá de la justicia que construyamos ahora. Este principio debe estar en el centro de cualquier negociación y acuerdo de paz», argumentó Berset. «Los alto el fuego ponen fin a las guerras, pero el derecho mantiene la paz», recalcó.
Recordó los instrumentos y mecanismos del Consejo de Europa para garantizar la justicia y la rendición de cuentas: el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que exige responsabilidades a Rusia por las violaciones de los derechos humanos en virtud del Convenio Europeo de Derechos Humanos; el Registro de Daños de Ucrania —la memoria jurídica de la guerra—; la futura Comisión Internacional de Reclamaciones; y el Tribunal Especial para el Crimen de Agresión contra Ucrania.
Para que la paz sea duradera, la democracia no puede posponerse
El tema central del Foro Estratégico de Bled de este año es «Nuestra capacidad de forjar el futuro». El secretario general ha señalado que esta capacidad depende de que los Estados reconozcan el papel fundamental de la democracia para garantizar que un acuerdo siente las bases de una seguridad duradera en Ucrania, en lugar de ser simplemente una pausa antes del siguiente conflicto.
«El próximo orden europeo necesitará seguridad militar, seguridad energética y seguridad económica; y, sobre todo, necesitará seguridad democrática: instituciones en las que la gente confíe, leyes que protejan a todos por igual y capacidad para resistir los ciberataques, la desinformación y las injerencias extranjeras», señaló. «Sin seguridad democrática, ninguna de las demás se sostiene».

