El secretario general, Alain Berset, ha aprovechado su intervención ante el Comité de Ministros para subrayar el objetivo político de la reforma del Consejo de Europa: “reforzar la importancia del Consejo de Europa, su impacto y su capacidad de respuesta a los desafíos actuales”. El secretario general se ha dirigido a los representantes de los 46 gobiernos europeos y de los Estados observadores en el Comité de Ministros del Consejo de Europa.
El Consejo de Europa: un valor añadido para los europeos y las europeas
Su mensaje ha sido claro: la reforma no es un simple ejercicio administrativo. Se trata de dar a los Estados miembros los medios para aprovechar mejor los activos únicos de la organización con el objetivo de reforzar la seguridad democrática en Europa: sus normas jurídicas, el Convenio Europeo de Derechos Humanos, el Tribunal, la Comisión de Venecia, los mecanismos de vigilancia, la experiencia intergubernamental y las herramientas de cooperación.
Para ilustrar el valor añadido para los europeos y europeas, el secretario general ha citado como ejemplo la Comisión de Venecia, el órgano consultivo del Consejo de Europa en materia de derecho constitucional. La comisión, presidida por Marta Cartabia, realizó una visita a Hungría el 2 de julio a invitación del primer ministro, Péter Magyar, en el contexto de las reformas constitucionales que él mismo ha propuesto.
El secretario general ha destacado que “la labor de la Comisión de Venecia es un ejemplo concreto de un proceso en el que la experiencia del Consejo de Europa supone una contribución directa al desarrollo institucional pacífico y a la estabilidad política en un espacio jurídico común”.
Reformar la organización para hacerla más eficaz
De cara al futuro, el secretario general ha confirmado que la próxima fase de la reforma seguirá siendo dirigida por los Estados miembros. Los gobiernos serán invitados a aportar sus contribuciones por escrito, mientras un grupo de reflexión externo apoyará el proceso proporcionando un análisis estratégico independiente y posibles escenarios para el desarrollo futuro de la organización.
El objetivo es identificar los ámbitos en los que el Consejo de Europa tiene un mayor valor añadido, concentrar los recursos en función de ello, simplificar los métodos de trabajo y reforzar la capacidad de la organización para obtener resultados.
Las actuales consultas en el marco del Nuevo Pacto Democrático para Europa, la respuesta del Consejo de Europa frente a las amenazas a las sociedades democráticas europeas, también constituirán una aportación esencial a este proceso.
La reforma, en última instancia, tiene que ver con “nuestra habilidad colectiva para utilizar plenamente el potencial de la organización”, ha subrayado Berset. (Leer más...)

