El secretario general del Consejo de Europa, Alain Berset, ha publicado el siguiente comunicado sobre la situación en Venezuela:
“Los informes que nos llegan de Venezuela suponen un momento de enorme incertidumbre para el pueblo venezolano y para la estabilidad y la seguridad internacional.
Esta situación no puede reducirse a una elección binaria entre la condena y el apoyo. Lo que revela es un cambio profundo en el orden mundial emergente, en el que la fuerza se normaliza y la ley se utiliza como arma.
El Consejo de Europa, en tanto que organización regional dedicada a la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho, considera que cualquier uso de la fuerza en el territorio de otro Estado despierta serias dudas desde la perspectiva del derecho internacional y de los principios fundamentales de soberanía, integridad territorial y no interferencia de la Carta de las Naciones Unidas.
El Consejo de Europa conoce bien, debido a su compromiso con Ucrania, lo frágil que se vuelve el derecho internacional cuando se normaliza el uso de la fuerza. Por eso importa la credibilidad y la constancia.
Una transición en Venezuela debe ser pacífica, democrática y respetuosa con la voluntad del pueblo venezolano. La democracia sólo podrá prevalecer si los propios venezolanos la reclaman, mediante un proceso político inclusivo, elecciones creíbles y la restauración de unas instituciones democráticas que cuenten con la confianza pública.
El riesgo ahora es que se dé una polarización más profunda en Venezuela, en toda la región y en el mundo, entre quienes condenan una seria violación del derecho internacional y quienes la consideran justificada. Estas fracturas debilitan los cimientos de la seguridad internacional.
Lo llamemos cambio de régimen o influencia extranjera, demasiado a menudo se aplican normas diferentes, diseñadas en función de los intereses estratégicos o la proximidad ideológica en vez de en torno a principios jurídicos compartidos y constantes.
El derecho internacional es universal o no tiene sentido. La democracia es resiliente cuando se elige con libertad, se protege institucionalmente y se basa en la legalidad. Un mundo gobernado por excepciones, dobles raseros o esferas de influencia en competencia es un mundo más peligroso”.

