Atrás España debe adoptar una política de tolerancia cero frente a los malos tratos a las personas detenidas

El Comité Europeo para la Prevención de la Tortura ha expresado su preocupación por las alegaciones de malos tratos físicos en tres prisiones andaluzas pero celebra la gran diversidad de actividades de tratamiento que se ofrecen a los reclusos clasificados en el régimen ordinario.
España debe adoptar una política de tolerancia cero frente a los malos tratos a las personas detenidas

España debe tomar medidas para resolver las numerosas alegaciones de malos tratos infligidos a los reclusos por el personal en tres prisiones andaluzas, según el Comité para la Prevención de la Tortura del Consejo de Europa.

El Comité Europeo para la Prevención de la Tortura (CPT) ha publicado hoy un informe sobre su visita a varias prisiones, comisarías y centros de detención de menores en 2025.

La lucha contra los malos tratos a las personas detenidas debe ser una prioridad

Durante la visita, el CPT recibió numerosas alegaciones de malos tratos físicos, incluido un uso excesivo de la fuerza contra las personas detenidas por parte de los policías en el momento de la detención o durante el traslado a una comisaría, corroboradas por certificados médicos. El Comité ha reiterado su recomendación al Ministerio del Interior de que difunda un mensaje de tolerancia cero ante los malos tratos policiales y que proporcione formación sobre técnicas de distensión verbal y de control (y contención) manual en el contexto de la detención de presuntos delincuentes.

El CPT también insta a las autoridades españolas a subsanar las deficiencias estructurales prolongadas y a eliminar las malas condiciones de detención en las instalaciones de detención policial, incluida la falta de acceso a la luz natural, la escasa ventilación y la ausencia de timbres y de instalaciones al aire libre adecuadas.

En lo que respecta a la situación en los centros penitenciarios, el CPT ha reconocido que desde su última visita se ha producido una sustancial disminución del número de alegaciones de malos tratos físicos infligidos a los prisioneros por parte del personal penitenciario en las cárceles de Madrid VII y Sevilla II. Sin embargo, la situación continúa siendo preocupante en los tres centros penitenciarios andaluces de Algeciras, Huelva y Puerto III, donde muchos reclusos alegaban que habían sido víctimas de bofetadas, puñetazos, patadas y golpes con porras, que ocurrían en zonas no cubiertas por cámaras de seguridad. Las autoridades deben intensificar sus esfuerzos para erradicar los malos tratos, en particular adoptando medidas tales como la difusión entre el personal penitenciario de un mensaje de tolerancia cero ante estas prácticas, actividades de formación específicas sobre técnicas de distensión, la mejora de la calidad de los exámenes médicos de los reclusos y de los informes sobre las lesiones, la realización de investigaciones realmente eficaces e independientes de las alegaciones de malos tratos, y una supervisión más imparcial por parte de las autoridades judiciales de estos casos.

Las condiciones de detención dispensadas a los reclusos en módulos de régimen cerrado eran satisfactorias en lo referente al nivel de higiene y de equipo, sin embargo las de las salas comunes y los patios de ejercicio eran austeras y solo se incluía a un número muy limitado de reclusos en el programa específico del régimen cerrado. El Comité critica en particular las condiciones análogas al confinamiento en régimen de aislamiento en las que algunos reclusos sometidos a medidas de separación y segregación están cumpliendo su condena, y la falta de asistencia psicológica adecuada prestada a dichos reclusos.

En cambio, el informe considera favorablemente las condiciones materiales brindadas a la gran mayoría de los reclusos clasificados en el régimen ordinario y reconoce la amplia gama de actividades específicas, diversificadas e individualizadas que se les ofrecen de cara a su reinserción social.

No obstante, la situación de los reclusos alojados en los denominados módulos conflictivos es motivo de preocupación debido al descuido y la dilapidación de los espacios comunes y al régimen empobrecido que se les ofrece. Las autoridades españolas deberían subsanar esta situación, en particular contratando a personal de tratamiento adicional. El Comité también reconoce la adopción por parte del Ministerio del Interior de una estrategia con perspectiva de género en los centros penitenciarios y alienta su aplicación progresiva, en particular en lo que respecta a la oferta de actividades más específicas de carácter profesional a las reclusas.

En lo que respecta al recurso a las medidas de contención en el caso de reclusos agitados, aunque el Comité toma nota positivamente de la drástica reducción del recurso a la sujeción mecánica a la cama con correas, vuelve a pedir que la medida sea abolida en las prisiones. Además, el CPT critica que se realicen registros con desnudo integral de una manera irrespetuosa y excesivamente intrusiva.

En cuanto a la facilitación de atención sanitaria a los reclusos, el informe destaca las graves consecuencias de la aguda escasez de personal sanitario, especialmente médicos de prisión, y su efecto negativo en la calidad de la atención sanitaria proporcionada a los reclusos, así como los continuos retrasos al dar curso a las solicitudes de asistencia médica. Las autoridades españolas deberían proceder sin demora a la largamente aplazada transferencia de la gestión de la asistencia sanitaria en prisión a las autoridades sanitarias competentes de las comunidades autónomas.

En el Centro de Detención de Menores “Vicente Marcelo Nessi” en Badajoz, el CPT describe una serie de casos de malos tratos físicos deliberados contra los menores, incluido el uso excesivo de la fuerza por parte del personal de seguridad privada. El Comité recomienda fortalecer la supervisión de la selección y el desempeño de dichos miembros del personal, así como su formación regular sobre el uso efectivo de técnicas de distensión verbal y de control manual. Además, el Comité considera que se realiza un uso excesivo de las medidas de contención, incluida la colocación de esposas excesivamente ajustadas a los jóvenes, y recomienda la abolición de la medida de aislamiento temporal del grupo como medida disciplinaria para los menores de 18 años. El Comité propone que se apliquen en su lugar medidas alternativas para calmar a menores agitados y violentos. De manera más general, el informe celebra la dedicación del personal directivo y de apoyo y la amplia y diversa gama de actividades a disposición de los menores ingresados en el centro.

El informe se ha publicado hoy junto a la respuesta del Gobierno español.


 Key observations and summary in English, French and Spanish.

 Read the report in English.

 Read the response in English, in Spanish.

 The CPT and Spain

El Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes (CPT) visita centros de detención en los Estados parte del Convenio Europeo para la Prevención de la Tortura para evaluar cómo se trata a las personas privadas de libertad con el objetivo de reforzar, si es necesario, la protección de estas personas frente a la tortura y las penas o tratos inhumanos o degradantes. Estos lugares incluyen prisiones, centros de detención de menores, comisarías, centros de internamiento de extranjeros, hospitales psiquiátricos y residencias sociales. Tras cada visita, el CPT envía un informe con sus conclusiones y recomendaciones al gobierno en cuestión.

Comité Europeo para la Prevención de la Tortura Estrasburgo 28 Julio 2026
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