El Consejo de Europa ha aprobado una Recomendación dirigida a sus 46 Estados miembros con el fin de promover y proteger la salud mental de los reclusos y las personas en libertad condicional y a garantizar la gestión de sus posibles trastornos mentales, respetando plenamente su dignidad humana.
Al tiempo que subraya el papel crucial del personal penitenciario y de libertad condicional, la Recomendación hace un llamamiento a la formación especializada para equipar al personal a fin de que comprenda mejor los problemas de salud mental y responda de forma apropiada y humana.

