Impulsar la rendición de cuentas por los delitos cometidos contra los menores ucranianos, defender sus derechos y dignidad, y dar respuesta al trauma psicológico duradero y a las secuelas físicas que han sufrido, fueron algunos de los temas clave de los debates celebrados esta semana en el Consejo de Europa.
Ningún país ni institución puede hacer afrontar este desafío solo
El 1 de julio, Thórdís Kolbrún Reykfjord Gylfadóttir, enviada especial del secretario general del Consejo de Europa sobre la situación de los niños y niñas de Ucrania, presentó sus actividades ante los representantes de los 46 Estados miembros en la reunión del Comité de Ministros.
Al día siguiente, el 2 de julio, junto con Vanessa Frazier, Subsecretaria General y Representante Especial de las Naciones Unidas para Niños y Conflictos Armados, y Carina Ödebrink, enviada especial de la Asamblea Parlamentaria de la OSCE sobre la cuestión del secuestro y la deportación de niños ucranianos por parte de Rusia, participó en un intercambio tripartito de opiniones sobre el refuerzo de las respuestas coordinadas a los retos actuales a los que se enfrentan los niños ucranianos afectados por la guerra.
El apoyo a estos niños va más allá de responder a los riesgos inmediatos: requiere un compromiso sostenido para defender sus derechos y su dignidad a largo plazo, y el factor tiempo es esencial.
«El tiempo no es neutral. Cada día que un niño permanece lejos de su hogar, la recuperación se hace más difícil y la reintegración más dolorosa. Debemos reforzar la coordinación internacional y convertir nuestro compromiso común en medidas concretas», resaltó la enviada especial del Consejo de Europa. (Leer más...)

