Mañana, 24 de febrero, se cumplen cuatro años desde que Rusia lanzara su invasión a gran escala de Ucrania. Los bombardeos de edificios residenciales, escuelas, hospitales e infraestructuras energéticas continúan sin tregua, dejando a la población sin acceso a la electricidad ni la calefacción en uno de los inviernos más duros de la guerra.
Mientras la guerra entra en su quinto año, 2026 debe ser el año en el que la paz vuelva a Ucrania. Pero la paz no puede ser una pausa de la violencia. Debe ser justa, duradera, y asegurada mediante garantías vinculantes y una rendición total de cuentas por la agresión. Una paz sostenible que será construida por Ucrania, junto con Europa, y estará basada en la ley.
La rendición de cuentas no es un principio abstracto. Es la base de la recuperación de Ucrania y de una paz duradera.
Tal y como señalé la semana pasada en Kiev, “podemos ayudar a garantizar que los crímenes cometidos no desaparezcan. Que lo que se le ha hecho a Ucrania no se borre. Que la paz, cuando llegue, no se construya sobre la impunidad”.
Nuestro Registro de daños ya ha recogido más de 110.000 reclamaciones, que son sólo una fracción de la destrucción que se le ha infligido al pueblo ucraniano. Hoy, el registro abre una nueva categoría de reclamaciones: las personas ucranianas refugiadas que se vieron obligadas a abandonar su país podrán desde ahora realizar sus reclamaciones de indemnización por los daños sufridos.
El Consejo de Europa no se queda ahí. Estamos llevando a cabo el Plan de Acción más ambicioso de nuestra historia. Un instrumento estratégico que acompaña a Ucrania en su camino de reformas hacia la adhesión a la Unión Europea y que ancla firmemente la recuperación en las normas democráticas, el Estado de derecho y los derechos humanos. Este Plan de Acción no es una asistencia técnica, es un hito para la reconstrucción de Ucrania y para la arquitectura securitaria europea a largo plazo.
Los cuatro años de guerra han puesto a prueba la resiliencia de Ucrania, pero no la han quebrado. Las fuerzas armadas y los veteranos y veteranas de Ucrania han realizado enormes sacrificios. La recuperación tendrá que incluir la reintegración, la independencia judicial, las salvaguardas contra la corrupción, las políticas inclusivas y el apoyo a la comunidad, de modo que todos los ucranianos y las ucranianas puedan participar en la reconstrucción del país. Estamos contribuyendo a la promoción de la igualdad de derechos para las mujeres y las niñas, también en momentos de conflicto. A través de nuestros programas de cooperación, estamos integrando estos principios en las instituciones ucranianas y en su futuro.
La paz no se asegurará solo con declaraciones. Se asegurará mediante la ley, las instituciones y el compromiso político sostenido. El Consejo de Europa está diseñando las bases jurídicas e institucionales sobre las que se levantarán la paz y la recuperación de Ucrania, desde los mecanismos de rendición de cuentas hasta las reformas democráticas, pasando por la protección de los derechos humanos y las normas contra la corrupción.
El futuro de Ucrania es europeo. Ucrania es un veterano miembro del Consejo de Europa, y su reconstrucción, justicia y resiliencia democrática son una responsabilidad compartida europea. Seguiremos totalmente comprometidos, no solo hasta el final de la guerra, sino hasta que se administre justicia y se asegure firmemente una paz justa y duradera. (Leer más...)
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The Council of Europe’s support for Ukraine
Unprecedented support for new convention launching an International Claims Commission
Register of Damage opens claims to Ukrainian refugees abroad

