En su discurso ante la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE), el ministro croata de Asuntos Exteriores y Europeos, Gordan Grlić Radman, hizo un llamamiento a todos los Estados miembros del Consejo de Europa para que aborden los numerosos desafíos a los que se enfrenta Europa en la actualidad, al tiempo que elogió el papel de la organización en la defensa de la democracia, los derechos humanos y el Estado de Derecho.
Con motivo del 30.º aniversario de la adhesión de Croacia al Consejo (6 de noviembre de 1996), el ministro subrayó que la organización ha sido fundamental en la defensa de los valores democráticos en medio de los crecientes desafíos mundiales y regionales.
Refiriéndose al «histórico» acuerdo firmado ayer sobre un Tribunal Especial para el Crimen de Agresión contra Ucrania, el ministro Radman destacó el apoyo del Consejo a Ucrania frente a la agresión rusa, no solo por documentar los crímenes de guerra sino también por presionar para la rendición de cuentas. Tras reafirmar el apoyo croata a Ucrania —entre otras cosas por haber acogido a más de 30.000 refugiados ucranianos desde el comienzo de la guerra—, manifestó que cualquier futuro acuerdo de paz «no debe legitimar ni recompensar las conquistas territoriales ilegales de Rusia».
Expresó su firme apoyo al Nuevo Pacto Democrático para Europa, especialmente a sus tres pilares: la educación cívica, las garantías constitucionales y la democracia participativa en la era digital. «La democracia requiere nuestra protección vigilante frente a las amenazas contemporáneas: el retroceso democrático, las desigualdades socioeconómicas y la disrupción tecnológica que amplifica las divisiones en lugar de fomentar el diálogo», subrayó.
En cuanto a los recientes debates en Europa sobre el papel del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el ministro Radman dijo que, aunque el Tribunal debe seguir siendo independiente y estar protegido de influencias políticas, también debe «seguir de cerca las realidades contemporáneas». Reconoció la importancia de un «debate constructivo», pero recalcó que cualquier diálogo debe respetar «los principios básicos de nuestras democracias, y en particular la preservación de la independencia de las instituciones judiciales». (Leer más...)

