“En una sociedad democrática, las elecciones deben garantizar la libre expresión de la voluntad de todos sus miembros y la pluralidad de opiniones. El respeto por el derecho a la libertad de expresión, reunión y asociación es fundamental para su legitimidad democrática. Lamentablemente, las autoridades bielorrusas han pisoteado sistemática y deliberadamente estos principios universales, y las últimas elecciones no han sido una excepción. La falta de una invitación oportuna por las autoridades a observadores independientes de la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (OIDDH) socavó aún más la credibilidad del proceso electoral.
El Consejo de Europa condena enérgicamente el clima generalizado de represión en el que se llevaron a cabo las elecciones. A pesar de que algunas liberaciones han supuesto recientemente un alivio para los individuos afectados y sus familias, el Consejo de Europa se solidariza con todos los bielorrusos que se encuentran injustamente encarcelado y sometidos a otras severas violaciones por defender valientemente sus derechos humanos, incluyendo la brutal represión de las protestas a nivel nacional de 2020. Deben ser puestos en libertad de inmediato y de manera incondicional, al mismo tiempo que se debe garantizar de forma efectiva la rendición de cuentas y la reparación.
La estabilidad, seguridad y prosperidad en Bielorrusia sólo se podrán alcanzar realmente cuando la democracia y la libertad prevalezcan. El Consejo de Europa continuará apoyando firmemente a todos aquellos que trabajan por el avance de los derechos humanos, el Estado de derecho y la democracia en Bielorrusia. Así, nuestra cooperación con las fuerzas democráticas bielorrusas y la sociedad civil independiente seguirá siendo una prioridad.

