El secretario general del Consejo de Europa, Alain Berset, ha hecho la siguiente declaración: «Celebro con entusiasmo la firma hoy en Washington D. C. del acuerdo de paz entre Armenia y Azerbaiyán, el cual allana el camino hacia una solución definitiva al prolongado conflicto entre ambos países, miembros de nuestra organización desde 2001.
Este avance supone un hito histórico hacia la paz duradera en Transcaucasia, una región cuya estabilidad es vital para la prosperidad y la seguridad de todos sus pueblos, incluido el de Georgia. El Consejo de Europa está listo para apoyar a Armenia y Azerbaiyán en este nuevo capítulo de su historia común.
En marzo, cuando ambos países anunciaron el fin de las negociaciones sobre el preacuerdo de paz y desarrollo de relaciones interestatales, me sentí muy alentado. El esfuerzo por la paz ha sido un tema constante de debate con ambos líderes. Lo hablé por primera vez con el presidente Aliyev en Bakú el año pasado, con motivo de la COP, así como durante nuestra reunión bilateral en el Foro Diplomático de Antalya en abril. También transmití un mensaje de apoyo firme directamente al primer ministro Nikol Pashinyán y al presidente Aliyev durante la cumbre de la Comunidad Política Europea celebrada en Tirana en mayo, y renové el mensaje recientemente durante mi visita oficial a Ereván.
Felicito a los líderes y a la ciudadanía de ambas naciones por la voluntad política, la perseverancia y la valentía que demuestran en su labor por lograr una paz justa y duradera. Dejar atrás décadas de desconfianza, disputas territoriales y retos humanitarios exige acuerdos difíciles pero necesarios por parte de todas las partes. Animamos a ambos países a esforzarse por seguir avanzando hacia la paz, no solo para reconstruir la confianza, la conectividad y las infraestructuras, sino también para reforzar activamente nuestros valores fundamentales: la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho, entre otras cosas mediante la aplicación plena y efectiva de las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Una paz justa y sostenible se medirá a través de la resiliencia de las instituciones, el dinamismo de las libertades civiles y el bienestar de todos los ciudadanos. El Consejo de Europa seguirá esforzándose para lograrlo».

