La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ha advertido de que el derecho a una vivienda adecuada sigue siendo una «promesa incumplida» para más de mil millones de personas en todo el mundo, e insiste en que la vivienda debe considerarse un derecho humano, no un producto financiero. La Asamblea recalcó que garantizar el acceso a una vivienda segura, asequible y sostenible es un aspecto clave de la justicia social, el desarrollo humano y la estabilidad democrática.
En una resolución basada en un informe de Aurora Floridia (Italia, SOC), la Asamblea destacó que solo en Europa más de 1,3 millones de personas se encontraban sin hogar en 2023, incluidos 400 000 niños, mientras que casi 20 millones se enfrentaban a una grave inseguridad en materia de vivienda. La resolución afirma que las guerras, el cambio climático, el aumento de los alquileres, la especulación y la financiarización de la vivienda están empujando a millones de personas a condiciones precarias, afectando con mayor dureza a grupos vulnerables, como las familias y personas de bajos ingresos, los migrantes, los romaníes, los estudiantes y las personas mayores. (Leer más...)

