La Via Romea Germanica fue descertificada por la Junta Directiva de la EPA en 2025.

 

Iniciando en el norte de Alemania pasando por Austria e Italia para llegar a Roma, la Vía Romea Germánica traza los pasos del Abad Alberto de Stade como lo narra en su diario. El Abad Alberto fue un peregrino en su camino a Roma en el año 1236 con la misión de pedir al Papa la aprobación de la nueva Regla Monástica para su comunidad. En los Anales Stadenses, escritos en 1256, el abad Alberto analizó diferentes rutas hacia Roma, describiendo lugares, características y distancias. En sus escritos, hace descripciones detalladas del mejor camino (la "Vía Melior") para que los peregrinos procedentes de Alemania, Suecia, Dinamarca, Noruega y los Países Bálticos llegasen a Roma. Desde entonces, la Vía Romea Germánica ha sido recorrida por emperadores, reyes, soldados, viajeros y comerciantes.

La Vía Romea Germánica es considerada como una ruta de diálogo entre los europeos y la fe cristiana. También forma parte del principal eje de peregrinación a Roma y a Jerusalén. La Vía Romea Germánica también se une a un ramal de la Vía Francígena en su camino a Roma.

 

Patrimonio

Conectando ciudades como Augsburgo, Trento, Padua, Ravena, entre otros pueblos, sitios históricos y paisajes, la Vía Romea Germánica es una ruta cultural internacional para los viajeros que desean descubrir y apreciar la singularidad y variedad de su recorrido desde el punto de vista cultural, histórico y natural. Su patrimonio comparte valores religiosos, culturales y sociales expresados a través de edificios históricos, hitos culturales, artefactos y sitios arqueológicos de relevancia.

 

Viajar hoy en día

La Vía Romea Germánica es una red de turismo cultural sostenible que rememora esta ruta histórica en beneficio de los viajeros que desean disfrutar del paisaje natural y al mismo tiempo descubrir un patrimonio local ancestral. El paisaje es majestuoso, desde las vastas llanuras y bosques alemanes, las zonas montañosas de los Alpes austríacos e italianos y los Apeninos, hasta las colinas de la Toscana y la campiña romana. Los peregrinos del siglo XXI pueden apreciar las diferentes culturas, costumbres, tradiciones gastronómicas y la arquitectura que conforma la Ruta. La Vía Romea Germánica es también un destino para el ocio, el senderismo y el ciclismo. Eventos culturales, festivales y exposiciones de arte animan el trayecto.

Photo Credits: ©Frank Lambert/Shutterstock


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